Somos muy de indies. Y muy de rogue-likes y rogue-lites. Y en cuanto algún juego de este estilo asoma la patita y se le ven buenas maneras, allá que vamos nosotros a echarle mano y probarlo. Y eso precisamente es lo que nos pasó con Dead Cells , el Dark Souls de los rogue-like en los que una masa informe de células profana un cadáver decapitado y lo usa para reventar zombis en alcantarillas tóxicas. Vale, es posible que esto de las comparativas se haya ido de madre definitivamente... En realidad, la trama se reduce a eso: una masa verde que se apodera de un cadáver para avanzar por el mundo hasta que ese cuerpo es destruido, y vuelta a empezar. Al igual que ocurre con The Binding of Isaac , el control es sencillo, pero el juego no. Lo ideal, como siempre, es usar un mando, pero con teclado y ratón, por raro que parezca, es perfectamente manejable: un botón para cada una de las dos armas que podremos llevar (a elegir entre melé, a distancia o escudo), uno para cada hab...