Ir al contenido principal

[Análisis] God of War: Chains of Olympus

Ya sabéis que, como este mes nos encontraremos con el relanzamiento de una de las sagas más sangrientas del mundo de los videojuegos, estamos haciendo un repaso a todos los títulos de Kratos que nos han llegado hasta el momento. Mientras que Nawmsax se está encargando de las ediciones de sobremesa (habiéndonos traído ya la primera entrega), a mí me han tocado las dos entregas portátiles así que, empecemos por el principio.


God of War: Chains of Olympus es la primera entrega de la saga en PSP, la portátil de Sony por excelencia. También es el primero que no corre a cargo de Santa Monica, sino de Ready at Dawn, pero eso no le ha restado ni un ápice de calidad. Y es que este juego es uno de los máximos exponentes de la potencia y buen catálogo que llegó a tener la PSP.
Chains of Olympus nos cuenta una precuela en la que encarnamos a un Kratos al servicio de los dioses que, en esta ocasión, debe bajar al Inframundo para traer de vuelta a Helios y evitar así que la noche eterna cubra el mundo. Además de al dios del sol, conoceremos a Perséfone, la diosa de la primavera, y su trágica historia, que en esta reinvención moderna se cubre de otros matices.

No nos olvidaremos de los enemigos mastodónticos

No voy a soltaros por aquí ningún spoiler pero si os diré que nos proporciona una visión instrospectiva de la lucha interna de un Kratos asolado por su pasado y que se verá obligado a decidir entre su mundo y el mundo de los hombres. También nos servirá para entender un poco mejor la dudosa moral de los dioses griegos y el modo en el que trataban a sus "campeones". Aunque autoconclusiva (y cerrada con un deus ex machina en toda regla, y nunca mejor dicho) cuenta una historia interesante si os llama la atención la rama griega del universo de Kratos.

Que no os acerquéis ¡leñe!

Metiéndonos ya en harina jugable, nos encontramos con un título que hace honor a su saga y saca relumbre a su plataforma. Al igual que Assassin's Creed BloodlinesKingdom Hearts: Birth by Sleep o Final Fantasy VII: Crisis Core, este Chains of Olympus sabe aprovechar las características técnicas de PSP para crear un juego que, a todos los efectos, podría haber sido creado para PS2. Lógicamente no estamos ante lo que supuso God of War 2 como cierre del catálogo de PS2, y encontramos algunos trucos gráficos, así como una reducción en el número de enemigos, para paliar las limitaciones de la portátil pero aún así no sentiremos que estamos jugando a una versión menor de un God of War. Más bien al contrario, nos preguntaremos de dónde sacaron tanto jugo a una máquina como PSP (y quizás por qué no la explotaron más).

¡Detrás de tí, Kratos!

Como en sus hermanos para sobremesa, estamos ante un hack'n slash con algún toque de puzle pero que, en su mayor parte, consiste en desmembrar a todo lo que se nos ponga por delante en una consecución de combos frenéticos en los que la ira de Kratos se desata de forma desmedida. Tendremos a nuestra disposición las ya clásicas Espadas de Caos así como una serie de artefactos que recopilaremos en nuestro avance. Todo ello podrá ser mejorado con los orbes rojos que suelten nuestros enemigos al acabar con ellos, lo que también nos desbloqueará combinaciones de botones más "complicadas" y sobre todo, más espectaculares.

El juego nos dará para unas 5-6 horas, algo más si sois completistas y vais a por todo lo que se puede hacer ya que, además de algún que otro coleccionable, desbloquearemos los desafíos Hades al terminar la primera vez el juego, una serie de "misiones" con una complicación especial, para poner a prueba nuestras habilidades. Eso por no hablar de los distintos modos de dificultad que pueden hacernos sudar si queremos ser leyenda.

Vente p' acá, moreno

Esto último gana un poco de sentido en la remasterización de ambos juegos portátiles (éste y Ghost of Sparta, del que ya os hablaré más adelante) que recibió PS3 ya que se incluyeron los trofeos que dan fe de nuestros éxitos tanto en los desafíos como terminando las dificultades más complejas. Si no pudisteis probarlos en su versión portátil, el remake de ambas entregas es una buena oportunidad aunque se aprecia algo más el paso del tiempo al verse en pantalla grande. Es una pena que no llegaran a salir en Vita, aunque siempre podemos jugar a su versión de PSP en la segunda portátil de Sony.

En fin, que por mi parte este título es una recomendación clarísima, máxime si queréis conocer a fondo la intrahistoria que llevó a Kratos a convertirse en esa máquina de venganza. Ya sabéis qué hacer para que la espera de la nueva entrega se os haga más corta.

Comentarios

Entradas populares de este blog

[Análisis] South Park: Retaguardia en Peligro

Ubisoft, poco a poco, ha ido librándose de la fama (¿merecida?) de vendedora de humo y juegos inacabados o por pulir. 2014, con Watch Dogs y Assassin's Creed Unity (aka 'MI CARA, MI HERMOSA CARA'), no es que contribuyera a disminuir esa fama; aunque, seamos honestos, ese mismo año vieron la luz joyazas como Valiant Hearts o Child of Light , ambas de filiales suyas. También contribuyó, si bien "sólo" como productora y distribuidora, a esa maravilla del rol y el mal gusto que es La Vara de la Verdad . Ya con Obsidian fuera de la ecuación, y la filial de San Francisco como sustituta, Ubi sacó adelante Retaguardia en Peligro ... publicado con un año de retraso. No todo iba a ser perfecto. Sir Gilipollas, ahora rey del KKK, se encuentra defendiendo su castillo de los moriscos con ayuda de la alianza entre elfos y humanos lograda en su anterior aventura. Es entonces cuando aparece El Mapache, un enmascarado del futuro (cuya papada recuerda sospechosamente a...

[Análisis] Cuphead

A poco que echéis un vistazo por el blog, sabréis es verdadera devoción lo que hay por lo indie; unidle a eso que, desde que asomó la pateja hace tres años, estamos en un sinvivir con Cuphead (de hecho, Twisen nos trajo la charla sobre el juego que dieron los creadores allá por agosto). Así que, como entenderéis, en cuanto ha aparecido en nuestras vidas no hemos podido por menos que viciarnos como si lo fueran a prohibir para traeros el análisis. Cuphead y Mugman son dos jovencitos confusos que por puro azar acaban en el casino del Diablo; allí, tras venirse arriba por la racha ganadora, acaban perdiendo contra el propio dueño, y son condenados a entregar sus almas (eso es lo que pasa cuando no leéis los términos y condiciones, niños). Tras mucho suplicar, el Demonio "acepta" perdonarles si, a cambio, les dan lo suyo y lo del marqués a todos los que le deben dineros. Así arranca Cuphead , el Dark Souls de los juegos indie dibujados a mano sobre tazas mutantes que ...