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[Análisis] The Banner Saga 2

Hace unas semanas os trajimos por aquí el análisis de la primera entrega de The Banner Saga de cara a ir preparando el terreno para su tercera parte, anunciada en el último Nintendo Direct. Llega el turno de su secuela, que podría no haber salido en caso de que hubieran prosperado las demandas de Candy Crush Saga por el uso de la palabra Saga, que al parecer sería parte de un astuto y malvado plan para hacerse con el dinero de incautos malinformados que podrían confundir un juego con otro (no, no es broma... no del todo).


El caso es que The Banner Saga 2 vio la luz dos años después del primero (el tercero saldrá también con dos años de diferencia; tomad nota, Martin y Rothfuss) y de nuevo nos dejó con ganas de más. Como ya comenté en el análisis anterior, tanto la música como el diseño gráfico son la parte más atractiva del juego, y obviamente aquí se mantienen. El aspecto sonoro incluye nuevos temas que mantienen el tono del primero, así que podemos añadir estas melodías a nuestro catalogo para tararear.

Es un juego continuista en todos los sentidos, lo cual no es en absoluto criticable. Las novedades que aporta de hecho son pocas: una nueva raza de centauros con sus propias características en combate, y el añadido de obstáculos en dichas fases, que le darán un toque más interesante. Ambas son un buen punto para que no se nos vuelva monótono tras haber jugado el primero, por lo que no tenemos queja ninguna al respecto. Puede que añadir sólo una nueva raza parezca poco, pero tampoco hay que ponerse a añadir bichos salidos de la nada a la historia.


En cuanto a este último elemento, por si todavía hubiera alguien que no se lo imaginara, The Banner Saga 2 es una secuela directa, y dado que retoma la historia justo tras los sucesos narrados en su primera parte, resulta imprescindible haber jugado la misma. Es cierto que se incluye un resumen de la historia, pero es algo más de “en capítulos anteriores” que algo que permita saltarnos la entrega que comenzó todo.

De hecho, cuando comencemos se nos dará la posibilidad de importar partida, manteniendo así las elecciones tomadas. Podemos, por tanto, mantener a nuestros héroes, y en caso de no hacerlo sólo tenemos que hacer una elección (la más importante del primer juego, de la que no hablo para no destripársela nadie) y el resto de personajes se nos asignarán de forma automática.


Tenemos de nuevo que tomar infinidad de decisiones que llevarán a que dichos personajes vengan y vayan (al más allá, en muchos casos), a cada cual más compleja y menos clara. Tampoco se aprecian cambios importantes en la gestión de la caravana y los suministros, aunque al cambiar de escenarios veremos nuevos preciosos fondos durante el viaje.

En cuanto a la historia en sí, presenta un aspecto más oscuro, dando un paso más adulto que el primero, acorde con los hechos que se narran. Sin embargo, decae un poco de la manera en que les suele pasar a las segundas entregas de trilogías: ni abren nada, ni cierran nada. No es por tanto algo que quede tan redondo como su predecesor, pero desde luego que no vais a estar mirando el reloj.


En resumen, si os gustó la primera entrega, ésta también lo hará. Puede que decaiga un poco con respecto al anterior, sobre todo al perder ese aire de novedad, pero mantiene el listón de una forma más que aceptable para encaminarlo todo hacia una tercera parte que cerrará la historia. Tercera parte que esperamos no tardar en traeros.

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