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[Análisis] Jotun

La mitología nórdica siempre ha conseguido despertar nuestra imaginación gracias a lo pintoresco de los seres que pueblan sus historias, humanos o no, y la violencia de la que hacen gala todos ellos. El mundo de los videojuegos había cogido algo de aquí y otro poco de allá para ambientar algunos niveles o dar forma a ciertos enemigos, pero por el momento no existe una gran obra de referencia del mundo vikingo. Sin embargo, sí que tenemos diferentes juegos indie centrados o basados en esta temática, como podrían ser The Banner Saga (la recomendación del día, la meto ya en el primer párrafo para quitarme la presión de encima) o el que aquí nos ocupa, Jotun.


Jotun es un juego de aventuras en el que encarnamos a Thora, una guerrera vikinga que, para su desgracia, no muere en batalla y por lo tanto se queda fuera del Valhala. Por ello se ve obligada a demostrar su valía ante los dioses acabando con cinco jotun, unos gigantes con poderes elementales ante los que nuestra hacha parece poco menos que un mondadientes.

Para ello contaremos además con los favores de ciertos dioses. Si encontramos sus altares en los distintos escenarios nos darán habilidades como curarnos, ir más rápido o dar golpes más fuertes. También será importante ir mejorando nuestra barra de salud con manzanas doradas y curarnos de vez en cuando en unas fuentes con una forma muy rara.

No me pegue, señor cuervo gigante.

Eso sí, que nadie se agobie; los controles son extremadamente sencillos. Rodar, atacar, usar y cambiar habilidades y moverse. Ya. La simpleza es su mejor mecánica, ya que se hace muy fluido y uno se siente muy cómodo incluso en los momentos más complicados (especialmente si juega con mando). De hecho, hay niveles en los que al no tener enemigos a los que violentar, me permití el lujo de despanzurrarme en el asiento, dejar caer los brazos y jugar con una mano simplemente moviendo el joystick.

Ese caso concreto no es una excepción, ya que lejos de ser el típico hack-and-slash en el que destrozar hordas de enemigos que nos puede parecer en los primeros niveles, en buena parte de ellos tendremos que avanzar esquivando ciertos peligros o reaccionando ante amenazas físicas no autoconscientes (o eso creo; es difícil saber si el viento o las piedras actúan así por voluntad propia en un mundo de gigantes elementales).

Disculpe, ¿tiene un momento para hablarle de nuestro señor Odín?

No quiero decir que sea un simulador de paseo pacifista buenrollero: en absoluto. Las leches vuelan como valkirias, pero sólo cuando son necesarias. Hay pocos enemigos, pero son variados. Esto se debe a que cada fase, para cada jotun con el que queramos acabar, tenemos que pasar previamente por unos maravillosos escenarios en los que encontrar unas runas con las que abrir las puertas de la "casa" del jotun en cuestión, para después agredirle hasta matarlo y así poder ir al cielo vikingo (cosas religiosas, no hay que buscarles mucho sentido. Niños, no hagáis cosas así fuera de los videojuegos). En fin, las fases previas a las peleas tienen ambientaciones diferentes para cada uno de ellos, y así la forma de jugar o los enemigos cambian de nivel en nivel.

¿Y qué hay de las peleas contra los jotun? Se ve que son el principal reto del juego, ya que pegarse contra esas moles con poderes es todo un gozo. Es en estas peleas donde sufriremos por nuestra barra de salud y podremos usar nuestras habilidades divinas, aunque con eso sólo no bastará. No son combates difíciles, pero si tendremos que repetir varias veces algunos de ellos para hacernos con el patrón de golpes o la forma de hacerles daño.

Encontraremos zonas donde la cámara se aleja para mostrar la inmensidad del paisaje.

Además de todo esto, también será una pasada jugarlo por su apartado audiovisual. Es de hecho su mayor atractivo, y por ello comentaba al principio que me recordaba a The Banner Saga: un juego con personajes y escenarios pintados a mano de una forma magnífica, una música genial y unas voces en vikingo nativo que nos sumergen en una obra fascinante. Puede que 15 € pueda parecer caro para un juego tan corto (unas 4 horas en su modo normal, aunque entre logros y el modo Valhala podría duplicarse o más), pero suele encontrarse enormemente rebajado en muchas ocasiones si es que no lo conseguisteis gratis en su día, y os aseguro que en cualquier caso merece la pena.


Comentarios

  1. En cuanto a tripleA's ahí tenemos en la recámara la nueva aventura de Kratos, que parece que también tratará un poco sobre el tema (pero sólo un poco xD)

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