Ir al contenido principal

[Análisis] Inside

Lo había prometido hace un tiempo y, como podéis ver, al final (casi) siempre cumplo. Más de lo prometido incluso, que os traje el análisis de Limbo como prólogo. Vale que ha sido para conseguir más visitas facilitarme la vida, porque hablaré unas cuantas veces de él durante este análisis, pero tampoco hay que ponerse tiquismiquis. 


Inside es un juego que desató la locura en todo el mundo con unas notazas que superaron incluso las de su predecesor. Corrieron ríos de píxeles en las redes, se abarrotaron los foros con discusiones acaloradas sobre su historia, y se hicieron millones de gameplays. Pocos indies consiguen tanta atención, pero Inside lo tenía todo a favor para conseguirlo.

Para empezar, es un juego corto; no tanto como Limbo, pero sí lo suficiente para jugarlo en una tarde larga (algo poco recomendable si se busca disfrutarlo a tope, pero allá cada cual). Eso no quiere decir que se haga corto, al contrario. Aunque sólo disponemos del control básico sobre un niño (izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detrás, un, dos, tres), iremos viendo mecánicas nuevas cada poco tiempo. Poco puedo decir sin entrar en spoilers, aunque llamar spoiler a algo sin tener especialmente claro qué cuenta en conjunto es algo discutible, pero correremos, nadaremos, controlaremos submarinos, nos haremos pasar por “zombies”, y muchas cosas más.

¿El último, por favor?

Todo esto en un maravilloso 2.5D, que aporta una falsa profundidad que viene de perlas para ver qué ocurre de fondo y sumergirnos más en ese mundo distópico. Estéticamente es una maravilla, con unos escenarios con los detalles justos y necesarios (ni cara tienen los pobrecillos personajes) y unos colores poco brillantes que aportan un aire deprimente. Aunque lo realmente deprimente sea ver cómo el pobre zagal muere una y otra vez de formas tan crueles como las vistas en Limbo. En mi caso, bastaron cinco minutos para que un perro me arrancara la faringe y unos tipos me cosieran a balazos.

Lo que ocurre en el fondo de la pantalla es tan importante como lo que tenemos en primer plano. Ahí se nos presentan situaciones, detalles que trataremos de ensamblar para reconstruir la situación. ¿Quién somos? ¿A dónde vamos? ¿Por qué el mundo está en el estado en que lo encontramos? ¿Los paralelismos con Limbo, como las babosas cerebrales, relacionan ambos juegos de alguna manera?

Todos necesitamos a pollo. ¡Jajaja, a pollo! ¡No apoyo, a pollo! No me despidas, Twisen.

Hay que dejar claro que todas las controversias sobre su argumento no son absurdas (¿la peonza se para o sigue girando? ¡A quién le importa!). En mi opinión, y quiero que quede bien claro que es mi opinión y no algo que haya que tomar como verdad absoluta, no hay una historia totalmente definida. Hay cientos de detalles, decenas de situaciones que nos dan pistas sobre ese mundo, pero no un hilo conductor que una todas las piezas. Es más, en ocasiones parece que unas contradijeran a otras, por lo que cada teoría que he leído, cada historia que he escuchado, tenía un montón de cabos sueltos o de contradicciones, cuando no hechos que se ignoraban por completo.

Y eso que estamos hablando de un juego que te invita a rejugarlo por completo nada más que lo terminas, por lo que resulta difícil pasar algo por alto. Existen una serie de coleccionables durante el recorrido, relativamente fáciles de encontrar (aunque probablemente se nos pase alguno en la primera vuelta) que además desbloquean una pequeña escena si hacemos una serie de cosas que…

Para este pie de foto no tengo bromas, la del anterior cuenta por dos.

Como digo, es difícil hablar de él sin entrar en detalles, y lo bonito de Inside para mi fue precisamente descubrirlos, encontrarse con situaciones completamente inesperadas y quedarse loquísimo con cada una de ellas. Pero ojo, que eso no os despiste tampoco de una jugabilidad magnífica, que hace que cada minuto sea una gozada. Sin embargo, por ponerle una pega, sí he echado en falta ese detalle, ese último giro que terminara de unir todo de una manera u otra; aunque he de reconocer que eso no empaña para nada la experiencia de jugar a esta obra, que toma todo lo bueno que tuvo su predecesora y lo mejora hasta un límite insospechado.


Comentarios

Entradas populares de este blog

[Análisis] God of War: Chains of Olympus

Ya sabéis que, como este mes nos encontraremos con el relanzamiento de una de las sagas más sangrientas del mundo de los videojuegos, estamos haciendo un repaso a todos los títulos de Kratos que nos han llegado hasta el momento. Mientras que Nawmsax se está encargando de las ediciones de sobremesa (habiéndonos traído ya la primera entrega ), a mí me han tocado las dos entregas portátiles así que, empecemos por el principio. God of War: Chains of Olympus es la primera entrega de la saga en PSP, la portátil de Sony por excelencia. También es el primero que no corre a cargo de Santa Monica, sino de Ready at Dawn, pero eso no le ha restado ni un ápice de calidad. Y es que este juego es uno de los máximos exponentes de la potencia y buen catálogo que llegó a tener la PSP. Chains of Olympus nos cuenta una precuela en la que encarnamos a un Kratos al servicio de los dioses que, en esta ocasión, debe bajar al Inframundo para traer de vuelta a Helios y evitar así que la noche eterna...

[Análisis] South Park: Retaguardia en Peligro

Ubisoft, poco a poco, ha ido librándose de la fama (¿merecida?) de vendedora de humo y juegos inacabados o por pulir. 2014, con Watch Dogs y Assassin's Creed Unity (aka 'MI CARA, MI HERMOSA CARA'), no es que contribuyera a disminuir esa fama; aunque, seamos honestos, ese mismo año vieron la luz joyazas como Valiant Hearts o Child of Light , ambas de filiales suyas. También contribuyó, si bien "sólo" como productora y distribuidora, a esa maravilla del rol y el mal gusto que es La Vara de la Verdad . Ya con Obsidian fuera de la ecuación, y la filial de San Francisco como sustituta, Ubi sacó adelante Retaguardia en Peligro ... publicado con un año de retraso. No todo iba a ser perfecto. Sir Gilipollas, ahora rey del KKK, se encuentra defendiendo su castillo de los moriscos con ayuda de la alianza entre elfos y humanos lograda en su anterior aventura. Es entonces cuando aparece El Mapache, un enmascarado del futuro (cuya papada recuerda sospechosamente a...

[Análisis] Cuphead

A poco que echéis un vistazo por el blog, sabréis es verdadera devoción lo que hay por lo indie; unidle a eso que, desde que asomó la pateja hace tres años, estamos en un sinvivir con Cuphead (de hecho, Twisen nos trajo la charla sobre el juego que dieron los creadores allá por agosto). Así que, como entenderéis, en cuanto ha aparecido en nuestras vidas no hemos podido por menos que viciarnos como si lo fueran a prohibir para traeros el análisis. Cuphead y Mugman son dos jovencitos confusos que por puro azar acaban en el casino del Diablo; allí, tras venirse arriba por la racha ganadora, acaban perdiendo contra el propio dueño, y son condenados a entregar sus almas (eso es lo que pasa cuando no leéis los términos y condiciones, niños). Tras mucho suplicar, el Demonio "acepta" perdonarles si, a cambio, les dan lo suyo y lo del marqués a todos los que le deben dineros. Así arranca Cuphead , el Dark Souls de los juegos indie dibujados a mano sobre tazas mutantes que ...